Tus libros

Dejame entrar
a tu casa
a tu biblioteca

Dejame pasar la mano
por las tapas de tus libros
acariciando la sombra
pretérita de tu tacto

Dejame abrir
todos los tomos
y despegar
todas las hojas

Dejame sacarte
los señaladores de lugar
y que pierdas
la cuenta de las páginas

Permitime que marque
con la uña
mis frases favoritas
porque no tengo birome
y que doble
las esquinas superiores
con cariño

Habilitame la duda
a veces no sé
cuál de tus estantes
atacar primero

Y voy soplando
con la boca
suspirando
con la nariz,
desperdigando polvo,
avanzando por el lomo
de cada volumen

Dejame agarrar
el que me guste
con los dientes

Dejame llevarlo
a mi casa
a mi pieza
que duerma al lado mío
en la mesita de luz
que me susurre versos
contra el insomnio
y la soledad