De golpe en golpe

¿Por qué no se apura?, ¿No ve que se está haciendo de noche y no queda tiempo para jugar? Pero claro, como la pelota es suya al señor hay que rogarle. Ya era hora. A ver. Estos dos para allá y Julián para acá. Más vale que este no se haga el vivo y se quede en el arco de chupamate como hace siempre. Ahora saca el dueño, se la pasa a Gabriel, que se la devuelve. Viene a nuestro lado y yo se la voy a sacar a ése. Me ve y se frena, le gritan que la pase y tengo que seguirle los movimientos de las piernas. La pisa, un paso para atrás, amaga para un lado y sale para otro ¡¡¡Ole!!! Gritaron todos. Qué gusto da gambetear con la pelota de uno. Como que ya se le conoce el recorrido. Ahora viene ese tonto de nuevo; un pequeño quiebre de tobillo, la bocha se corre y el estúpido sigue de largo devuelta. Esa te la cobro por la de la otra vez, la que me mandaste la pelota al club vecino y tuve que pasar yo a buscarla ¿Ahora quién se desmarca? Se la doy y turno de ustedes muchachos. Cada vez cuesta más ver la pelota; ojalá que haya un gol por lo menos, antes de terminar. ¡Ah, el fútbol! Me acuerdo cuando yo jugaba de pibe ¡Qué época! Me pasaban a buscar y los que perdían pagaban la gaseosa. Cómo me gustaría volver por una vez, solo por un partido, y ponerme de vuelta los botines rojos, los de la buena suerte. Pasame el mate Javier. A vos nunca te gustó el fútbol ¿Eh? Lo tuyo era la música, desde chico.

¡Pero dale! Largala de una vez. Acá Julián, eso. Yo voy para arriba hasta que alguno de los otros me frene; el dueño ya quedó atrás. ¿Qué habrá sido de Susana hoy? No vino a jugar. ¿Y el arquero qué hace? Si está tan adelante yo le pego al arco. ¡¡¡Uy!!! ¡¿Cómo le voy a dar así al palo?

Susana juega más que bien. Me encanta cuando jugamos en el mismo equipo pero nunca se lo voy a decir. Porque juega mejor que yo, y si estamos en distintos equipos medio que me pega un baile. ¡Qué suerte que dio justo en el palo! Si Esteban y Gabriel se apuran jugamos al contraataque. Tirala hombre, que estoy solo. Ahora sí. A Tomás lo marca Martín. Tomá Mario.

Piqué, solo, piqué. Gracias Mario. Voy para acá, voy para allá, me adelanto, veo un espacio en la defensa, me perfilo y ¡¡¡Gol!!!