Decime

Decime

en cuántos autos

te tengo que besar

antes de poder tenerte

en mi cama

Decime

cuántos faroles de la calle

vamos a romper

para tener unos metros

de oscuridad

Decime cuántas terrazas,

patios, ascensores, escaleras,

cuántos descampados, cortadas,

¿casas prestadas, cuántas?

antes de tener

cuatro paredes nuestras

Cuántos hermanos

me vas a dejar sobornar

a cambio de unas horas

eternas de soledad

Entre eso

y las entradas de cine

para ver películas ucranianas

con menos de veinte espectadores

Nos vamos a quedar

sin un peso

Entre eso

y los taxis de urgencia

porque tus viejos se fueron

a último momento

Nos vamos a quedar

sin un beso

sin un beso partido al medio

sin un sobe

Y eso no se puede

porque si queremos por fin

mudarnos juntas

necesitamos poder besar a fin de mes

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La longitud de las cosas

Un beso largo y un café corto

una despedida rápida, un esperar interminable

un reencuentro apurado, un beso largo

largas las caricias, corto el desvestirse,

rápido la distancia hasta la cama, rápido uno sobre el otro

lentas las lenguas

lentas las piernas

extendido el final, corto el descanso antes

de continuar largamente

sucesivamente

con intervalos cada vez más largos

hasta llegar al sueño, que será corto.

Luego, el beso largo, el café corto.

 

Besos varios

Un beso en el cachete para que no se note que me gustás, pero una mano suavemente en la cintura para que tampoco sea un beso cualquiera.

Un beso en los ojos porque te obliga a cerrarlos, y me liberás entonces de la vergüenza que me genera tu mirada fija.

Un beso en la nariz. Para que te dé gracia, para que me muestres los dientes y me soples aire tibio.

Un beso en la comisura. Para ver qué cara ponés. Si te quedás quieto así, perdoname, pero me tomo el atrevimiento de salvar la poca distancia que queda.

Un beso donde deben caer los besos. Articulado con firmeza. Correspondido: como todos  los buenos besos.