Dicen por ahí

Dicen, no sé quien
Pero dicen
Que hace rato querés volver
Hace mucho te fuiste
Pero se ve
Que andás extrañando
Ya no quiero
Las mismas cosas que antes
Los pasos no son en vano
Si me hiciste sufrir
Fue para que creciera
Los hechos no se repiten
Nadie se baña dos veces
En el mismo río
Nadie quiere
Nadie puede
Yo tampoco
Vos no deberías tratar
Sigamos andando entonces
No hace falta que vayamos juntas
Se puede ir igual en la misma dirección
Tal vez no hablemos
Ni nos miremos entre nosotras
Pero vemos el mismo horizonte
Y si alguna vez nos volvemos a cruzar
Que sea porque tenemos
Algo distinto para compartir
Porque no quiero recordar más
Eso hace que se gasten los recuerdos
De cosas que a veces sí fueron buenas
Tampoco importa lo que vos
O yo queramos
Será lo que sea
Igual que fue lo que fue
La vida se entiende de a ratos
O una deja de hacerse preguntas
Las dos son ciertas
Entonces una cierra los ojos
Por cansancio un poco
Y por ganas de seguir soñando

 

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Duele la hoja en blanco

Duele la hoja en blanco
Duele el tiempo
La página se pone amarilla
Trato de darla vuelta y
Se rompe
Me quedo con una hoja
Suelta en la mano
Cuántas hojas voy a romper
Hasta que aprenda
A escribirlas a tiempo
Y no dejar que envejezcan
Que se llenen de arrugas
Sin haber llegado a ser
Quiero escribir mucho
Cansarme la mano
Quedarme sin tinta
Tal vez
Pero que sea por haber hablado
Y no por desuso
Quiero tachar lo escrito
Repensar, redecir
Contradecirme
Quiero demasiado
Ya me lo han dicho
Pero no tengo otra forma
Una es como puede
Es decir, no se puede
Ser lo que no se es
Y por eso digo
Yo soy Esta carajo
No hay más vueltas

 

A la juventud pujante

Alguien dijo que nosotros,
los jóvenes no podemos
vernos a nosotros mismos
sino hasta ser adultos.
Pero entonces
demasiado tarde.

Somos impetuosos, autodestructivos
Somos los que queremos empezar a ser
Y ningún adulto nos deja
aunque ellos ya fueron como nosotros.
Pero ahora
ya no recuerdan.

Transgresores y agresivos
somos los que deformamos el mapa
y rompemos la chatura
de una sociedad ya establecida
que se aferra a sus vicios
y ha olvidado soñar.

Imprudentes, corremos el riesgo
de chocarnos con nuestro propio reflejo
pero también somos el chivo expiatorio
que carga las penas de años pasados
y camina tratando de evitar
el acantilado.

Mi único anhelo es envejecer
verme canosa y arrugada
abrazar la idea del adiós
pero encontrar aún un retazo
de imprudencia y desacato
en el fondo de mis ojos.

 

Canto estelar

Los planetas chocan
cuando te miro
siento que los planetas chocan
que me chocan
sacándome de órbita
y poniéndome a girar
alrededor tuyo

Los planetas evolucionan
cuando estamos juntos
siento que todo es fértil
y próspero
Al separarnos
después de un beso
soy otra

Los planetas mueren
cada vez que partimos
siento que todo muere
como un invierno cósmico
que todo congela
que todo endurece
propendiendo al olvido

Los planetas existen
conviven la muerte
con la esperanza
y el renacer
con la desolación
en sus existencias siderales

¿Qué sería yo,
estrella solitaria,
sin otro astro luminoso
que me haga guiños
en la oscuridad cósmica?

 

Déjà vu

Siento que ya escribí estas líneas
lo cual es común para un escritor supongo
porque primero se vive
la cosa que se escribe luego
Pero entones sería un déjà vu por dos
la cuarta vez que escribo esto
aunque tampoco es lo cierto
porque anoche soñé que lo escribía
Déjà vu a la tercera potencia
porque soñé lo que ya había vivido
y ahora escribo eso
que siento que ya escribí
Y mientras más lo pienso
más me enredo
en potencias y raíces
en números irreales
que describen una falacia
Y la paradoja mayor
es que tengo la sensación
de que en realidad ésta es
la primera vez que escribo
y que pienso y que sueño
con esta hoja que ahora leo
y que entre líneas me dice
que lo del déjà vu me lo inventé

 

Más allá del mar

Alguien desde una costa lejana
Vino a sacudirme
Y aunque me dejó para volver con los suyos
Una parte de mí desapareció con él

Miro los botes que parten la marea
A la espera de una canción ya olvidada
A la espera de un poema que me redima
Cuyos versos aún no fueron escritos

Tanta niebla, no veo siquiera donde camino
Niebla oscura que molesta a los marinos
No me distraigas, esta vez rogué
Las sirenas llaman desde las profundidades
Sin duda, he partido

 

Encuentro a deshora

Te puse una mano en la espalda
porque me dio miedo
que la Luna nos mirara así
y que con su luz nos descubriera

Estar tan mimetizada con la noche
era cercano a estar muerta
y a la vez había tanto renacer
que una cosa terminaba en la otra

Ahora tu mano en mis hombros
y un botón que se escapa
el instante de nuestras bocas suspendidas
es incluso mejor que el roce

En ese banco nos fuimos a morir
sin parar de susurrar, ni sabía
dónde empezaba mi boca y dónde la tuya
frío el rocío pero no tus labios

 

Palabras sueltas

Te escribo en una hoja
desprendida del mismo libro
que se soltó por sí sola
como para que te escribiera

Y esos atardeceres
que tal vez ahora no recuerde
pero sé que quiero ver otra vez
me hacen pensar en la distancia y la melancolía

Me hacen pensar en naranja brillante
sonrisas y ojos que reflejan
un segundo efímero, inabarcable
que es presente y nada más

Entonces quisiera compartirlo
que vieras en mis ojos la belleza
que sientas las lágrimas subir
y entiendas el motivo

El naranja empieza a opacarse
el azul lo acorrala de a poco
todo declina hacia la noche
pero te siento al lado mío

Por eso te escribo en una hoja
desprendida de la noche
que se soltó por sí sola
como para que te escribiera