Tierra

Cuando ella se acuesta
encima mío
Me vuelvo tierra
húmeda, fértil

Su pelo se enraiza en mi pecho
y no podría sacarlo
aunque quisiera
porque la raíz va tan profundo
hacia abajo
como su mirada se despega
hacia arriba

Mis lombrices y mis yuyos
se embellecen a la sombra
de las ramas

De su cuello cuelga
una hamaca de hilo negro
con asiento de plata

Me gusta sentarme ahí
empujarme en un lunar
para avanzar
dejarme retroceder
e intentar que ese segundo
donde la gravedad no nos pesa
sea eterno

todo lo que dure el salto
desde la hamaca
hasta la tierra otra vez

Tus libros

Dejame entrar
a tu casa
a tu biblioteca

Dejame pasar la mano
por las tapas de tus libros
acariciando la sombra
pretérita de tu tacto

Dejame abrir
todos los tomos
y despegar
todas las hojas

Dejame sacarte
los señaladores de lugar
y que pierdas
la cuenta de las páginas

Permitime que marque
con la uña
mis frases favoritas
porque no tengo birome
y que doble
las esquinas superiores
con cariño

Habilitame la duda
a veces no sé
cuál de tus estantes
atacar primero

Y voy soplando
con la boca
suspirando
con la nariz,
desperdigando polvo,
avanzando por el lomo
de cada volumen

Dejame agarrar
el que me guste
con los dientes

Dejame llevarlo
a mi casa
a mi pieza
que duerma al lado mío
en la mesita de luz
que me susurre versos
contra el insomnio
y la soledad

 

Inercia

Ando bien
digamos
que ando bien
pero en realidad
solo ando
y ni siquiera por voluntad propia,
por impulso,
como cuando una suelta el acelerador
pero el auto sigue avanzando
como este poema
que tampoco me acuerdo por qué lo empecé
y que ya no sé a dónde va
pero va
porque no hay ningún punto
que lo frene
como a mí
que ando
ando bien
digamos

Materialismo corporal

Tengo
toda la poesía
detrás de mis ojos

Tengo
todas las canciones
en los antebrazos

Tengo
los rezos más variados
en la garganta

A lo largo de mi vida
tendré
los zapatos en mis pies
de innumerables mujeres

Pero cuando tengo
tu persona delante de mí
es como si ya no tuviera nada
como si las guitarras y las ciudades
las luces, las letras, las personas
se escaparan de mí
se escaparan de mi pasado

Me vuelvo niña, inocente, ilusionada
Me vuelvo temeraria como quien ignora
lo que se podría perder
Me quedo sin nada

Y siento la necesidad más profunda
de que seas vos la que me llene
Tenerte a vos
en los ojos, en las manos, en la garganta

O que vos me tengas a mí
lo que más te guste

 

La duración de las cosas

un beso largo y un café corto
una despedida rápida, un esperar interminable
un reencuentro apurado, un beso largo
largas las caricias, corto el desvestirse,
rápido la distancia hasta la cama, rápido uno sobre el otro
lentas las lenguas
lentas las piernas
extendido el final, corto el descanso antes
de continuar largamente
sucesivamente
con intervalos cada vez más largos
hasta llegar al sueño, que será corto
luego, el beso largo, el café corto

Lobezno

Son las noches con estrellas,
iluminadas, falsa imitación del día
las que más me agradan
porque me dejan verme a mí mismo
cuando me agacho a tomar agua
Y así, noche de poesía (poética),
te vas en tan poco tiempo,
la luz del sol asoma entre los árboles.
Luz benévola que aleja la oscuridad
cómo me gustaría poder adorarte
pero las sombras retroceden
y yo con ellas
Y es que las costumbres que uno forja durante años
no se pueden cambiar en una noche

 

Borrón y cuenta nueva

A ver, ya te lo dije muchas veces
Es así. Somos así. Listo.
A veces hablar no sirve de nada
Querías irte: ahí está la puerta
Y no es una metáfora
Mi casa estaba abierta para cuando llegaste
Yo no voy a ser quien te obligue a quedarte
Nadie puede obligarte, esa es la impresión que le das a todos.
Aunque yo pude conocerte un poco más
Sé que en realidad tenés miedo a que te obliguen
Escapás como rata por tirante.
De mí, de la rutina, de lo estable
No es algo ilógico. Pero la rutina,
El vernos la cara todos los días al levantarnos, al ir a dormir,
Tiene algo de bueno.
Sé cómo torcés la cabeza cuando algo no te gusta,
Sé de memoria las ciudades de Europa que querés conocer,
En qué momentos ofrecerte un café,
Cuándo tenés ganas de besar,
Cuándo querés estar sola,
Cuándo me decís que querés estar sola pero querés que no te haga caso y me quede,
Te veo bailando en la cocina cuando no me escuchaste entrar,
Te veo mirarte las piernas y sé que después me vas a preguntar si te encuentro atractiva,
Alguna vez te escuché criticarme con tus amigas,
No te gusta que me deje crecer las canas,
No te gusta cuando le presto más atención a la guitarra que a vos,
O al perro que a vos, o a algún libro,
Pero sino me decís que te estoy encima y necesitás tu espacio,
y que por qué no me voy a tocar un rato la guitarra
Te gusta que te cuente sobre la primera vez que te vi,
Y que te interrumpa cuando estás trabajando,
Pero no cuando estás pintando algo
Nunca sé qué hacer si llorás, aunque vos sí sabés consolarme
De a ratos te volvés tan distante que siento que vivo con el recuerdo de una persona.
Me desesperan tus idas y venidas (me gustan porque siempre volvés más apasionada).
Entonces andate, si eso te hace sentir libre
Pero hacete cargo de los borrones y cuentas nuevas
Porque si me obligás a borrar
Dejame escribir lo que quiera después

 

Un cigarrillo cualquiera

Dejá de fumar, por Dios
Me pone celosa ver cómo
Tus labios encierran con tal delicadeza
Un rollito de papel estúpido
Me acuerdo de eso todo el tiempo
Si agarro el vicio, es solo para imaginar tu boca
Semiabierta, largando un suspiro hacia arriba
Tus ojos vidriosos por el frío de la noche
La mano suspendida temblando un poco
Ese puntito rojo es la única luz que queda
Cada vez más cortito el pucho
Te distrajiste mirando un gato que pasó por el tapial como si nada
Te quemaste el dedo, boluda
Me empecé a reír y te agarré el brazo para ver,
Pero acercaste la cara en vez de la mano
Acercaste la boca, entreabierta
Aunque no tuvieras ningún cigarrillo

A la mañana cuando me iba
Vi en la vereda pasar al mismo gato
Good Morning le dije
No me dio ni bola
Pero yo estaba contenta
Y todo me pareció lindo