Canto al albañil

Mucho se ha cantado

al campesino

al trabajador

de fábrica

al gaucho

y al maestro

Poco se ha cantado

al albañil

Al obrero

de la ciudad

Al obrero

del cemento

con ropa

de arena

y ojos

de cal

Niño albañil

que curtís

tus costumbres

con los adultos

la espalda

con carretillas

las manos

con ladrillos

Viejo albañil

que cuidás

la obra

por la noche

Custodiás

el reino

de andamios

como tuyo

Hombre albañil

no vuelvas tarde

Pocas horas te separan

de la próxima jornada

Acostate

con todo puesto

así robás

minutos de sueño

Hombre albañil

no vuelvas tarde

Una mujer

y cinco hijos

en el rancho esperan

con hambre acumulada

escuchar el ruido

de tu bicicleta

oxidada

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El lenguaje lineal

“Goldfish Bowl”, escultura de Alexander Calder

 

Ella me dice una cosa

pienso en tres para responderle

elijo la primera, hablo

su cara se atolondra

como si se le hubieran ocurrido

tres cosas para decirme

y tuviera que elegir solo una

porque el lenguaje es lineal

lo que en general no me importa

pero con ella quisiera

que la lengua fuera tridimensional

para poder presentarle

mis tres conceptos juntos

uno

arriba

del otro

y sería una idea al cubo

Ella me respondería entonces

con otras tres al cubo

y charlaríamos visualmente

en una red conceptual

Un día, mientras reíamos

de nuestra incapacidad de mantener

una conversación coherente,

se lo confesé

Le conté que ella me daba ganas

de que el lenguaje fuera tridimensional

Se rió y dijo

que no tenía sentido complicarnos así,

que mejor hablábamos

por telepatía

Decime

Decime

en cuántos autos

te tengo que besar

antes de poder tenerte

en mi cama

Decime

cuántos faroles de la calle

vamos a romper

para tener unos metros

de oscuridad

Decime cuántas terrazas,

patios, ascensores, escaleras,

cuántos descampados, cortadas,

¿casas prestadas, cuántas?

antes de tener

cuatro paredes nuestras

Cuántos hermanos

me vas a dejar sobornar

a cambio de unas horas

eternas de soledad

Entre eso

y las entradas de cine

para ver películas ucranianas

con menos de veinte espectadores

Nos vamos a quedar

sin un peso

Entre eso

y los taxis de urgencia

porque tus viejos se fueron

a último momento

Nos vamos a quedar

sin un beso

sin un beso partido al medio

sin un sobe

Y eso no se puede

porque si queremos por fin

mudarnos juntas

necesitamos poder besar a fin de mes

Tierra

Cuando ella se acuesta

encima mío

Me vuelvo tierra

húmeda, fértil

Su pelo se enraiza en mi pecho

y no podría sacarlo

aunque quisiera

porque la raíz va tan profundo

hacia abajo

como su mirada se despega

hacia arriba

Mis lombrices y mis yuyos

se embellecen a la sombra

de las ramas

De su cuello cuelga

una hamaca de hilo negro

con asiento de plata

Me gusta sentarme ahí

empujarme en un lunar

para avanzar

dejarme retroceder

e intentar que ese segundo

donde la gravedad no nos pesa

sea eterno

todo lo que dure el salto

desde la hamaca

hasta la tierra otra vez

Tus libros

Dejame entrar

a tu casa

a tu biblioteca

Dejame pasar la mano

por las tapas de tus libros

acariciando la sombra

pretérita de tu tacto

Dejame abrir

todos los tomos

y despegar

todas las hojas

Dejame sacarte

los señaladores de lugar

y que pierdas

la cuenta de las páginas

Permitime que marque

con la uña

mis frases favoritas

porque no tengo birome

y que doble

las esquinas superiores

con cariño

Habilitame la duda

a veces no sé

cuál de tus estantes

atacar primero

Y voy soplando

con la boca

suspirando

con la nariz

desperdigando polvo,

avanzando por el lomo

de cada volumen

Dejame agarrar

el que me guste

con los dientes

Dejame llevarlo

a mi casa

a mi pieza

que duerma al lado mío

en la mesita de luz

que me susurre versos

contra el insomnio

y la soledad

 

Inercia

Ando bien

digamos

que ando bien

pero en realidad

solo ando

y ni siquiera por voluntad propia,

por impulso,

como cuando una suelta el acelerador

pero el auto sigue avanzando

como este poema

que tampoco me acuerdo por qué lo empecé

y que ya no sé a dónde va

pero va

porque no hay ningún punto

que lo frene

como a mí

que ando

ando bien

digamos

Materialismo corporal

Tengo

toda la poesía

detrás de mis ojos

Tengo

todas las canciones

en los antebrazos

Tengo

los rezos más variados

en la garganta

A lo largo de mi vida

tendré

los zapatos en mis pies

de innumerables mujeres

Pero cuando tengo

tu persona delante de mí

es como si ya no tuviera nada

como si las guitarras y las ciudades

las luces, las letras, las personas

se escaparan de mí

se escaparan de mi pasado

Me vuelvo niña, inocente, ilusionada

Me vuelvo temeraria como quien ignora

lo que se podría perder

Me quedo sin nada

Y siento la necesidad más profunda

de que seas vos la que me llene

Tenerte a vos

en los ojos, en las manos, en la garganta

 

O que vos me tengas a mí

lo que más te guste

 

La longitud de las cosas

Un beso largo y un café corto

una despedida rápida, un esperar interminable

un reencuentro apurado, un beso largo

largas las caricias, corto el desvestirse,

rápido la distancia hasta la cama, rápido uno sobre el otro

lentas las lenguas

lentas las piernas

extendido el final, corto el descanso antes

de continuar largamente

sucesivamente

con intervalos cada vez más largos

hasta llegar al sueño, que será corto.

Luego, el beso largo, el café corto.

 

Lobezno

Son las noches con estrellas,

iluminadas, falsa imitación del día

las que más me agradan

porque me dejan verme a mí mismo

cuando me agacho a tomar agua

Y así, noche de poesía (poética),

te vas en tan poco tiempo,

la luz del sol asoma entre los árboles.

Luz benévola que aleja la oscuridad

cómo me gustaría poder adorarte

pero las sombras retroceden

y yo con ellas

Y es que las costumbres que uno forja durante años

no se pueden cambiar en una noche